El momento no lo marca el calendario, lo marca el agua
La referencia útil es la temperatura del agua, no la fecha. Por debajo de unos quince grados las algas prácticamente dejan de reproducirse, y ese es el momento en que el mantenimiento puede bajar de ritmo. En la Costa Blanca eso suele caer entre finales de octubre y noviembre, no en septiembre.
Cerrar demasiado pronto es un error frecuente: con el agua todavía a veintidós grados en octubre, una piscina abandonada se pone verde en diez días.
Invernaje activo o pasivo
El invernaje activo mantiene la depuradora funcionando unas horas al día durante todo el invierno. Consume algo de electricidad, pero el agua se conserva y la reapertura en primavera es cuestión de una tarde. Es lo que recomendamos en casi todos los casos aquí.
El pasivo, con la piscina cubierta y la instalación parada, tiene sentido en zonas donde hiela de verdad. En la costa rara vez compensa, porque el agua se degrada y la puesta a punto de mayo cuesta más de lo que se ahorró.
Por qué no conviene vaciarla
Una piscina vacía es una piscina en riesgo. El vaso está diseñado para trabajar con el empuje del agua contrarrestando la presión del terreno, y sin agua, con el nivel freático alto después de unas lluvias, puede llegar a moverse o fisurar.
Vaciar solo tiene sentido para una reparación concreta, y entonces se hace con criterio y no en cualquier momento del año.
Lo que se hace antes de bajar el ritmo
Se equilibra el agua, se hace un tratamiento de choque, se limpian fondo y paredes a conciencia y se revisa el filtro. Luego se ajusta el temporizador a unas pocas horas diarias y se baja un poco el nivel si la piscina se cubre.
El skimmer y el cesto del prefiltro siguen necesitando una pasada de vez en cuando durante el invierno, sobre todo en las urbanizaciones con pinos.
El otoño trae hojas y agua de lluvia
Una DANA cambia la química del agua de golpe: entra agua de lluvia, baja la salinidad si es piscina de sal y el pH se desajusta. Después de una tormenta fuerte conviene medir antes que echar producto a ojo.
Y el cesto del skimmer se llena de hojas en dos días. Es la razón número uno por la que una bomba se queda sin caudal en noviembre.




