Por qué finales de septiembre y no noviembre
La temporada de DANA en la fachada mediterránea va de finales de septiembre a principios de noviembre. El motivo es sencillo: el mar todavía está caliente después del verano, y cuando una bolsa de aire frío llega en altura, el contraste alimenta tormentas que descargan mucha agua en poco tiempo.
Eso significa que la ventana para revisar la casa es ahora, mientras el cielo sigue despejado. Cuando ya está lloviendo, subir a una terraza a destapar un sumidero deja de ser una tarea de mantenimiento para convertirse en una mala idea.
El sumidero de la terraza es el punto número uno
En una terraza o un solárium, el agua tiene un único camino de salida. Si ese sumidero está tapado por hojas, arena o una capa de tierra arrastrada por el viento, el agua se queda donde cae y sube de nivel hasta encontrar la primera junta débil. Normalmente la del perímetro, y entonces aparece en el techo del vecino de abajo.
Destaparlo es cuestión de minutos. Lo que cuesta caro es descubrir que estaba tapado el día en que caen cuarenta litros en una hora.
Canalones, bajantes y arquetas
En una casa con parcela, el recorrido completo importa. El canalón recoge, el bajante conduce y la arqueta reparte. Si cualquiera de los tres está obstruido, el agua se desborda en el punto anterior. Levantar la tapa de la arqueta y mirar es gratis.
En las urbanizaciones con pinos, los bajantes exteriores acumulan acículas que forman un tapón compacto. En las zonas de dunas, es la arena fina la que hace el mismo trabajo. Cada zona tiene su enemigo.
Lo que se comprueba desde dentro
Los sifones de los desagües que llevan meses sin uso se secan, y cuando el alcantarillado se carga de agua, el olor sube por ahí. Dejar correr el agua un minuto en cada desagüe antes de las lluvias resuelve la mitad de las llamadas que recibimos la semana siguiente a una tormenta.
Conviene mirar también las juntas de las ventanas que dan a la cara sur y oeste. La lluvia de una DANA no cae vertical, llega empujada por el viento y entra por rendijas que el resto del año no dan ningún problema.
Si vive en bajo o en sótano
Los garajes y los bajos de la Vega Baja son los primeros en notar una crecida. Si tiene bomba de achique, pruébela ahora en lugar de descubrir en octubre que el flotador está agarrotado. Y si hay rejilla de entrada al garaje, límpiela: es el sumidero más grande de la casa.
Nada de esto es alarmismo. Es el mismo mantenimiento que haría antes de un viaje largo, solo que con una fecha en el calendario.
Qué hacemos nosotros y qué puede hacer usted
Destapar un sumidero, limpiar un canalón accesible y dejar correr el agua en los desagües es perfectamente abordable un sábado por la mañana. Merece la pena llamar cuando la arqueta está llena y no se vacía, cuando el bajante sigue atascado después de intentarlo, o cuando el desagüe devuelve agua en lugar de tragarla.
En ese caso la inspección con cámara evita picar a ciegas, porque el tapón casi nunca está donde uno cree.

